martes, 28 de mayo de 2013

Rudeza innecesaria y otros cuentos adolescentes, de Artemio Ríos Rivera

Rudeza innecesaria y otros cuentos adolescentes,
primera edición, Ciudad de México, 2013. 
Ilustración de portada: Miguel Escabernal.



Ir y venir. No hay otro camino para un narrador. Ir y venir de las imágenes del presente al pasado, del presente al futuro. Cada uno de los pasos que da Artemio Ríos Rivera son dolorosos porque se nota que el autor tiene conocimiento de causa. Cuando habla de dolor, se ven las marcas que sobre su rostro, en el tono de su voz trémula. Rudeza innecesaria y otros cuentos adolescentes, es una compilación que nos ayuda a gozar una parte olvidada de la literatura mexicana, la que se hace al margen no sólo de las instituciones, sino de los temas "literarios", de las tendencias ñoñas que no hacen otra cosa que provocar bostezos al por mayor. Artemio Ríos Rivera es un autor honesto y vibra. Con eso me basta para tenerlo entre mis lecturas favoritas.

Ricardo Cartas

viernes, 30 de marzo de 2012

Nuevo título de narrativa en Verso Destierro



Anoche caminé con un zombi, de Juan Mendoza. 
Primera Edición, México, diciembre 2011, 1000 ejemplares.
Imagen de portada: Luis Sn Carlos

Mareadora descripción de la fiesta del desencanto, reflejo del exceso y la desesperanza de una generación en la que el desinterés les recorre por las venas, donde al final la luz de un celular con un mensaje de texto la enciende. Vidas llenas de asfalto y sangre llena de plomo, sexo como escape, muy, muy lejos todo aquello. De mi paraiso personal. "Si la vida te da limones, haz limonada, mejor una michelada"

Constanza Rojas Caballero.

jueves, 26 de mayo de 2011

Rocanrol suicida

Imagen de portada: Mar y Sol Rangel.
Primera Edición, México, 2011. 1000 ejemplares.
"Vuelve el gatillo más veloz", en palabras de Vega Zaragoza. 
Segundo libro de Rogelio Flores, ya en circulación.

Las historias de Rogelio Flores nos envuelven, nos arropan desde las primeras líneas. No porque ex profeso sean narraciones para los oídos de un niño, nada que ver, sino porque poseen esa suerte de encantamiento del que hablaba Stevenson. Que de no haberlo el cuento se cae en mil pedazos. Sin anunciarse en canal cultural alguno, sin decir quítense que ahí les voy en twitter o facebook, Rogelio Flores escribe puntual y metódica, rigurosa y porfiadamente. En este caso impelido por la música. Sabe que la literatura está anclada en la tenacidad y el azar. Que ninguna palabra que se escriba está a salvo de la maquinaria implacable de la autocrítica. Quizás por eso resulte tan placentera su lectura. Porque la musculatura del buen narrador se advierte, aun antes de que el escritor levante las pesas. Leámoslo si no.

Eusebio Ruvalcaba

sábado, 14 de agosto de 2010

Cuentos para incendiar la noche

Nuevo libro de minificciones de Fernando Reyes, que nos sorprende con un brillante humor negro y crítica reflexión sobre nuestra realidad contemporánea.



Primera Edición, México, 2010.
1000 ejemplares. Portada de Orlando Díaz.



La minificción es el camino más corto para contar una historia. Muchos escritores contemporáneos recorren este vertiginoso camino una y otra vez, fascinados por la brevedad y contundencia de un género inequívocamente posmoderno –aunque inventado hace muchos siglos–, pero pocos lo hacen con acierto. Uno de ellos es, sin duda, Fernando Reyes.

Los Cuentos para incendiar la oscuridad poseen todos los ingredientes de las mejores miniaturas narrativas: concentración, ironía, juegos con el lenguaje, recreación novedosa de algunos clásicos de la literatura, crítica social, y la necesaria vuelta de tuerca en la última línea. La vida de un escritor se despacha en cuatro líneas; los espectros están provistos de carne, huesos y, sobre todo, sangre; un superhéroe se olvida de su condición humana; como en tantos chistes donde participan niños de diferentes nacionalidades, el mexicano gana, sí, pero su victoria es en realidad la más terrible de las derrotas…

Todas las historias de este libro, de la primera a la última, combaten con éxito el tedio de la vida cotidiana y nos recuerdan que la literatura, tanto para el escritor como para el lector, puede ser un asunto tan divertido como diabólico.

Armando Alanís


jueves, 13 de mayo de 2010

Máscara de Cristal

Novedad

Delirante novela de Rafael Tomé



La vida puede ser tan emocionante como una película de El Santo. O debería. Rafael Tomé Zamora se lanzó desde la tercera cuerda y ha escrito una novela delirante, caótica, llena de humor y con un estilo vertiginoso; sublime y alburera; pícara y kitsch; técnica y ruda al mismo tiempo. Estamos en el México de los sesentas, cuando la Ciudad de México está dejando de ser “la región más transparente” para convertirse en “la cabeza de la hidra”, la megalópolis inabarcable, insólita y abominable que es hoy. Y El Santo, el mismísimo Ruddy Guzmán, es el héroe que lo mismo atrapa raterillos de poca monta, que viaja a la Luna, que desface entuertos internacionales y aplaca complots comunistas. El héroe que nos faltó y nos sigue faltando. Un universo paralelo donde lo mismo deambula una jovencita aprendiz de periodista y Enrique Guzmán (sí, el cantante), que un chaval enamorado con los calzones parchados y Fernando Benítez (sí, el periodista, pero en papel de policía), con apariciones especiales de César Costa, José Agustín, Alberto Vázquez, Carlos Fuentes y hasta Johnny Laboriel. Homenaje, parodia, declaración de amor, ajuste de cuentas. Rafael Tomé Zamora nos aplica la de a caballo con este sorprendente librito y amenaza con regresar. Próximamente en esta sala.

Guillermo Vega Zaragoza


1000 ejemplares. Portada de Jorge Guerrero Vera.
Ciudad Ecatepec, México, 2010.

viernes, 10 de abril de 2009

Primer Título

Con esta novela, Arraigo domiciliario, de Óscar Escoffié Padilla, que versa sobre un escritor, poeta, comienza esta colección que dará a conocer narradores mexicanos, sobre ella escribe Eusebio Ruvalcaba: “Bien narrada, trágica y humorística de principio a fin, depositaria incomplaciente del destino de los poetas, la novela no le permite tomar un descanso al lector. A todas luces un testimonio desgarrado y desgarrador; hay que destacar la antisolemnidad con que esta historia está contada y escrita. Su lectura deja, en quien la lee, el acre pero insustituible sabor de boca de haberse asomado al alma de un hombre. Cosa que se agradece y celebra”.


Imagen de portada: Kenta Torii.
1500 ejemplares.
Coedición con Ciudad Ecatepc.
Ganadora del Concurso Nacioanl de Novela Ciudad Ecatepec 2008
en homenaje a Enrique González Rojo Arthur.